Reforma integral, interiorismo y estilismo para una vivienda de 120 m² en Les Corts, Barcelona
Este proyecto consistió en la transformación integral de un piso antiguo de 120 m², ubicado en el barrio de Les Corts, Barcelona. La vivienda presentaba una distribución muy compartimentada, poco funcional y con escasa conexión con la luz natural, lo que limitaba el potencial del espacio. Desde el inicio, el objetivo fue claro: redefinir la estructura interior para adaptarla a las necesidades actuales del cliente, apostando por un hogar más abierto, cómodo y acogedor.
Concepto de diseño
El planteamiento general buscó crear una circulación fluida entre los distintos ambientes, favoreciendo la entrada de luz natural y eliminando barreras visuales. Para lograrlo, se demolieron gran parte de los tabiques existentes, dando paso a una nueva organización espacial más conectada. Diseñamos puertas correderas a medida con cristales translucidos que vinculan cocina, salón-comedor, pasillos y estudio, permitiendo privacidad sin perder continuidad visual ni claridad ambiental.
Se trabajó con una paleta de tonos cálidos y materiales naturales, incorporando el deseo del cliente de contar con una casa colorida y dinámica, alejada de la monotonía. El mobiliario a medida jugó un papel clave para optimizar cada rincón. La propuesta estética combinó un estilo atemporal y elegante con una frescura que aporta ligereza a todo el conjunto.
Principales intervenciones
- Habitación principal con baño en suite: concebida como un refugio íntimo y sofisticado. El baño integrado se rediseñó por completo, incorporando acabados clásicos y tonos terracota que refuerzan la calidez del espacio.
- Habitación individual: pensada como un entorno de descanso y serenidad, ideal para desconectar.
- Baño secundario: se reorganizó la distribución para maximizar el espacio. Se mantuvo una coherencia estética con la habitación individual, respetando sus tonalidades suaves y un diseño de inspiración romántica.
- Estudio: originalmente oscuro y cerrado, se revitalizó utilizando el mismo lenguaje visual del resto de las zonas comunes. Las nuevas puertas de cristal aportan intimidad cuando es necesario, sin sacrificar la entrada de luz.
- Cocina y lavadero: se abrió la cocina para integrarla mejor al conjunto de la vivienda, logrando un espacio más funcional y conectado. El lavadero, también rediseñado, ofrece practicidad y se convierte en un rincón con encanto propio.
- Salón-comedor: ahora el verdadero corazón del hogar. La eliminación de particiones permitió crear un ambiente amplio y luminoso, ideal para el día a día y los encuentros familiares.
- Balcón: recuperado como una extensión natural del salón, se transformó en un espacio para disfrutar del aire libre y del entorno urbano, con una atmósfera tranquila.
Resultado
El resultado es una vivienda completamente renovada, donde lo antiguo da paso a un hogar funcional, personal y lleno de vida. Cada ambiente responde a las necesidades de sus habitantes, con una distribución pensada al detalle, materiales que transmiten calidez, y una sensación de apertura y armonía que se extiende por toda la casa.
En definitiva, un proyecto que demuestra cómo una reforma integral bien planteada puede transformar un piso tradicional en un espacio contemporáneo, equilibrado y listo para ser vivido durante muchos años.










































